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Reflexiones sobre los clásicos: Rousseau
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martes, 16 de noviembre de 2010
Rousseau- Interpretaciones de su obra
Rivera Martínez José Antonio 25/10/10 Trabajo sobre: El contrato social
El contrato social
La obra
"Quiero averiguar si puede haber en el orden civil alguna regla de administración legitima y segura tomando a los hombres tal como son y las leyes tales como pueden ser. Procuraré unir siempre, en esta indagación, lo que la ley permite con lo que el interés prescribe, a fin de que la justicia y la utilidad no se encuentren separadas." Con esta oración es cómo el autor Jean-Jacques Rousseau decide iniciar una de sus obras más importantes, El contrato social. Este enunciado largo nos describe por sí mismo la obra de la cual forma parte, una obra donde lo justo y lo útil van de la mano para encontrar el mejor funcionamiento.
En este libro encontré algunos puntos muy similares a los planteados en el Ensayo sobre el gobierno civil, sin embargo puedo decir que son obras muy distintas ya que el carácter de la obra de Locke era moral, mientras el pensamiento de Rousseau va enfocado a lo que él llama “lo útil” que de algún modo nos lleva a un plano más realista eligiendo la mejor de las realidades que de una manera segura podrían darse en una sociedad sin esperar lo imposible del ser humano.
Libro primero
En un inicio se busca entender el nacimiento de la sociedad para entenderla a ésta. Después el autor nos presenta varias ideas importantes, de ellas concuerdo especialmente con la idea de que todo ser humano nace libre pero “enajena” un poco su libertad en nombre de la utilidad; ya que esta idea nos conceptualiza de manera importante el porqué de un “contrato social”. Después el autor continuando con el tema de la familia y hace una analogía entre la relación del padre de familia e hijos con la relación del jefe y su pueblo.
Terminando con este tema el siguiente en la lista del autor fue el tema de “el más fuerte.” Para él, el poder del más fuerte era una idea errónea. Un gobierno basado en la fuerza no es un gobierno legítimo, ya que la fuerza debe de ser convertida en derecho. Esa es otra idea que comparto con el autor pues me hace pensar en las elecciones políticas fraudulentas, que aunque no con fuerza física sino con la fuerza emanante del poderío económico con el que algunos cuentan, han sido manipuladas al antojo de los poderosos.
Otros puntos que el autor toca en este libro primero son el de ser súbdito y el de la esclavitud. "Puesto que no hay hombre que tenga autoridad natural sobre su semejante, y puesto que la fuerza no produce derecho alguno, quedan solamente las convenciones como base de toda autoridad legítima entre los hombres que si no existe otra forma justa de someter a alguien que no sea bajo una convención.." con esta frase se nos explica de una manera un poco confusa que la única forma de someter a alguien a tus órdenes es bajo una convención.
El punto anterior me parece clave para el entendimiento de la obra. El autor nos hace énfasis desde el primer momento en que: un ser humano “enajena” su libertad para el bien común, sin embargo con lo anterior nos dice que también lo puede hacer para poder obtener algo a cambio. Esto me lleva a una palabra en específico: necesidad. Que no es sino el fin inicial de la convención social.
“El soberano”, bajo este término es cómo nombra Rousseau al pueblo dentro de un cuerpo político. Éste será a quien todos responderán y quien hará cumplir las leyes gracias a una cualidad de control que de él emana. Este concepto de soberanía como el autor lo entiende resulta interesante pues con esto rompe con muchos de los esquemas antes planteados en los cuales el pueblo dejaba el gobierno en manos de los representantes y pasa a ser quien lo controlará.
Esta idea es fundamental para lo que Rousseau buscaba, ya que él no creía en un pueblo espectador en lo que a política se refiere, sino en un artífice de ésta. A mi entender, la aplicación de este punto necesitaría antes que otra cosa unión y homogeneidad de pensamiento lo cual es prácticamente imposible. Y me parece que es por eso que después nos explica cómo acercarse al uso de un sistema de gobierno adecuado para el pueblo y la necesidad de nombrar legisladores.
Por último en este primer libro pude encontrar una descripción detallada que nos muestra los beneficios que se obtienen de la vida en el estado civil. Los cuales consisten en que en el “Estado natural” el hombre solo podía lograr lo que sus fuerzas individuales le permitían, mientras que en el “Estado civil”, logra su libertad civil que aunque está limitada por la voluntad general, es al mismo tiempo asegurada. Es decir que al coartar el libertinaje de los individuos se aseguran las libertades de un pueblo.
Libro segundo
Los primeros conceptos a tratar de este libro son dos y tratan cualidades de la soberanía. El primero de ellos es la indivisibilidad, esta característica habla de que el soberano no puedo dividirse ya que representa a la voluntad general y de no ser así representaría sólo los intereses de unos cuantos. El segundo de estos es la inalienabilidad del soberano. Este concepto nos marca que el soberano no podrá nunca trasladar su poder a otros u otro. Con esto me parece que lo que él buscaba era fortalecer y asegurar el Estado por medio del pueblo.
Aun dicho esto el autor reconoce que la voluntad general del soberano en ocasiones suele ser engañada y se llega a equivocar. Para combatir estos problemas el autor nos dice que será preferible que no existan bandos o sectas dentro de un Estado, de esta manera se evita que se vele por intereses muy particulares. Después nos delimita el poder del soberano poniéndolo por debajo de los contratos y con esto forma un principio de igualdad.
Al tener ya los principios de delimitación de la libertad del soberano se nos explica que son necesarias las leyes, las cuales tienen características similares a las que da John Locke. Éstas son utilizadas para lograr estipularlas reglas de vida y es aquí donde entra el papel del legislador, quien(es) deberán encargarse de promulgar leyes imparciales y objetivas, útiles para el pueblo promulgadas bajo principios de libertad e igualdad.
Es evidente que para Rousseau las leyes y quien iba a hacerlas tenía una gran importancia, ya que si para él la soberanía estaba en el pueblo y todos depositaban este poder en el legislador no cualquiera podría ocupar ese cargo. El legislador debería de cumplir características específicas y además de que debería de pensar en la utilidad de las leyes que promulgue para el pueblo. Por el contrario hoy en día vemos legisladores que no están especializados en su puesto y que sí ven lo útil aunque sólo para ellos mismos.
En resumen, en este libro se nos explica que la voluntad general no siempre está cierta de todo y es por eso que necesita de los legisladores. Quienes deberán ser funcionales y crear leyes útiles para el pueblo que los elige. De ser difundido y aplicado esto en la vida real no habría diputados con carreras de químicos o abogados. Las leyes serían justas y no protegerían a los adinerados sino que nos brindarían igualdad al mismo tiempo que ampliarían nuestra libertad.
Libro tercero
En el libro tercero se nos habla del gobierno. El gobierno es la administración suprema, del ejercicio del poder ejecutivo, a través del cual se administra al cuerpo, este cuerpo cuanto más grande tanto más se disminuye la libertad pues, mientras el pueblo y el gobierno crecen los individuos ocupan una menor importancia en la política.
Dicho lo anterior, Rousseau nos menciona otra parte de su pensamiento que sale de lo que estrictamente todos los teóricos habían buscado: el mejor tipo de gobierno. Él pensaba que todos los tipos de gobierno son ideales bajo ciertas condiciones. Era de esperarse que mencionara la democracia como la más perfecta de los tipos que menciona, pero no sólo dice esto sino que también explica por qué de que en sociedades como la nuestra no funcione.
Después el autor presenta dos argumentos que yo creo no son válidos. El primero de ellos nos dice que no todos los pueblos son para todos los gobiernos y que no todos los pueblos son buenos para la libertad, me baso en que el implementar leyes es una búsqueda de ampliar la libertad y de no ser utilizadas para esto se estaría cayendo en algo ilegitimo. El segundo de estos es cuando dice que si la población se multiplica es señal de un buen gobierno cosa que podemos refutar con el ejemplo de China.
Terminado ese punto el libro pasa al de las degeneraciones en un gobierno, la frase "En el momento en que el gobierno usurpa la soberanía, el contrato social se rompe; y los simples ciudadanos que entran por derecho en su libertad natural” nos expone algo que ya habíamos visto con Locke en la llamada “desobediencia civil” que no es sino la libertad de pasar al Estado de naturaleza de no respetarse el pacto, cosa que en la realidad está prohibido obligándonos a quedarnos en un Estado civil de corrupción.
Los últimos punto importantes de este libro tercero son a mi parecer dos. El primero de ellos no explica que un Estado desaparece si sus leyes envejecen y es por eso que los legisladores deberán tener la capacidad de saber renovar las leyes según convenga. El segundo también abarca el ámbito legal pues nos dice que "Toda ley que no haya sido ratificada por el pueblo en persona es nula, y no es ley". Esta afirmación nos indica no sólo que el pueblo necesita de leyes útiles sino del interés de participar en su promulgación.
El libro tercero no nos dice otra cosa que las leyes son la base del contrato. O como diría Rousseau, el legislativo funciona como el corazón del Estado.
Libro cuarto
Este libro comienza hablándonos de “el soberano” y del poder que recibe de funcionar como un solo cuerpo y bajo una sola voluntad. Esto ayuda a que los engranes de todo el Estado funcionen de manera perfecta. En este punto me di cuenta de que el autor buscaba también crear una especie de conciencia y unión social entre los ciudadanos. Conciencia que siglos después no se ha logrado difundir. Esto hace difícil la lucha contra el mal gobierno y vuelve a las naciones susceptibles a estos.
Después el autor nos habla de los tribunados, los tribunados son órganos especializados y reguladores. Su función radica en la conciliación de intereses entre ejecutivo, legislativo y soberano. Su naturaleza es distinta a la de estos anteriores. La implementación de los tribunados me parece una opción sensata a la obra ya que tienen la capacidad de evitar conflictos que podrían originar crisis en el Estado. En la actualidad organismos de tal naturaleza serían de gran ayuda para evitar conflictos absurdos centrando a cada uno de los poderes en sus funciones.
Por último, la religión siempre ha representado un factor importante dentro de los Estados. En el libro se distinguen varios tipos, pero dentro de estos solamente existe una que es ideal para el Estado: la religión civil, la cual se define como todo aquella que es tolerante y no intervenga ni afecte en el Estado. El último punto y quizás el más certero de todos, puesto que no debe de importar que religión tenga el ciudadano pero la religión nunca debe de intervenir en los asuntos que no le conciernan.
Lorena N.
Valladares Fonseca Lorena Noemi
Grupo: 23
25/10/10
El contrato social
(Control de lectura)
Jean Jacques Rousseau al tratar sobre el contrato social es prescriptivo, como él mismo menciona, respecto a las leyes, como debería regirse este cuerpo político para lograr su fin que es el bienestar de sus miembros; y es empírico respecto a los hombres, que los ve como realmente son, pues de nada sirve establecer leyes que son útiles sólo a hombres excepcionales.
Para Rousseau cada hombre nace libre y sin embargo vive entre cadenas, es decir, de un estado natural pasa a vivir bajo un gobierno, en el que se somete a todos aquéllos hombres con los que hizo el convenio, y no precisamente al gobernante. La vida entre cadenas tiene como propósito la seguridad de los individuos que integran el todo.
Es mediante el contrato social que una sociedad puede distinguirse de una multitud. En una sociedad las fuerzas de sus integrantes se suman para hacer valer la voluntad general, que es la elección de los más capaces del cuerpo político, además de que enajenan parte de su libertad y bienes para el beneficio del estado y de sí mismos, lo que ceden es en realidad poco en comparación con lo que se recibe que es la protección de sí mismos y de sus bienes.
Para Rousseau la primera sociedad que existió fue la familia, en ésta el padre puede equipararse con el jefe de un estado y a los hijos con el pueblo, sin embargo hay algunas diferencias: la primera es que los hijos sólo permanecen un tiempo bajo el mando de los padres y esto es mientras necesiten de ellos y alcancen la razón, en el caso del pueblo este permanece bajo el cuidado, porque así debería ser, de un gobernante sin importar la edad; la segunda es el amor, que está presente en el padre respecto a sus hijos pero no del jefe para con el pueblo.
En el capítulo tercero lo que más importante me parece es la aseveración de que la fuerza no sirve para legitimar nada porque de la potencia física no puede surgir ninguna moralidad y la fuerza no hace derecho. Con base en esto ¿podemos invalidar conquistas como la española sobre lo que ahora es México? ¿Dictaduras como la de Pinochet en Chile se sostuvieron en la fuerza?
El autor invalida también el derecho a la esclavitud, pues nadie puede aceptar ser esclavo al contraponerse estos dos conceptos. La convención es la base de autoridad legítima entre los hombres y no es compatible con la cesión de la libertad, además de que aquél que pierde su libertad pierde absolutamente todo.
Rousseau establece como criminal la declaración de guerra por parte de un estado a un individuo, es claro que no se puede comparar la fuerza de un individuo con la de un cuerpo entero y bien organizado; a pesar de que sí es posible equiparar la fuerza de un individuo con la de otro, para el autor esto tampoco es legítimo pues siempre que los hombres se enfrentan es de manera accidental y en condición de soldados, en el momento en que estos últimos dejan las armas vuelven a su condición de ciudadanos, recuperando también su derecho a la vida, de lo contrario pueden ser considerados como criminales.
Posteriormente Rousseau trata sobre el componente esencial del contrato, el pueblo, de éste dependen las leyes y la extensión del estado. Respecto a la extensión del Estado, este no puede ser demasiado grande ya que de lo contrario no podría ser gobernado, su administración presentaría dificultades, habría más gastos, las acciones del gobierno serían menos efectivas; se requerirían distintas leyes para las distintas provincias, y el tiempo rendiría poco para velar por el bien del pueblo y apenas para su defensa, se corre el riesgo, pues, de que el estado sea aplastado por su propio peso. Pero de ser demasiado pequeño no podría sostenerse y carecería de una base tanto sólida como segura. Por lo que debe encontrarse una proporción que se a ventajosa para el estado tomando en cuenta la extensión territorial y el número de habitantes.
Las leyes dependen del pueblo porque siempre debe examinarse si será capaz de soportar a las primeras, puesto que si un pueblo no está hecho para obedecer ciertas leyes de nada servirá su establecimiento. Rousseau menciona que las leyes buenas deben aplicarse a aquéllos pueblos que son buenos, y para una población en la cual ciertos males, como la ambición, han avanzado debe haber leyes, por así decirlo, malas. Esto es con tal de sostener al estado porque si las leyes van contra la naturaleza de la población todo se derrumba con mayor rapidez.
El legislador será el encargado de establecer instituciones basando su juicio en lo que prevé y no en lo que ve; debe reconocer si el pueblo es capaz de soportar una legislación, y la población que sea capaz de ello deberá: tener característica de un estado joven, es decir, que no se haya encontrado bajo el yugo de la ley; carecer del arraigo a costumbres y preocupaciones; estar falto del temor a una invasión; tener el poder de resistir a cada uno de sus vecinos; tener miembros que se conozcan entre sí; no estar obligado a la obediencia a fuerzas superiores; no requerir de otros pueblos ni éstos de él; bastarse a sí mismo sin ser ni rico, ni pobre; reunir, por último, la consistencia de un pueblo antiguo con la docilidad de un pueblo joven.
El fin de la legislación es la libertad y la igualdad; la primera, dependencia individual como fuerza sustraída al cuerpo del estado, no puede subsistir sin la segunda, que es el poder al abrigo de toda violencia, ejercido en virtud de las leyes. La igualdad es necesaria para la libertad ya que cuida que nadie sea tan opulento como para comprar a otro, ni tan pobre como para aceptar venderse. La legislación será de acuerdo a las relaciones locales del estado y al carácter de los habitantes, lo que quiere decir que hay tantos sistemas de legislación como pueblos distintos en el espacio y a través del tiempo.
He aquí muchas de las causas de la ineficacia de las leyes en nuestro país, puesto que se modifican en vista de intereses ajenos a los de la población y que muchas veces imitan la legislación de otros países sin analizar cuales requiere el país o si los ciudadanos las respetarán. Un buen ejemplo es la legalización de las drogas, que tiene como argumentos favorables la eficacia de ésta en Holanda. Pero en México los ciudadanos son distintos, su educación, nuestro sistema de salud, la seguridad son sólo algunos de los puntos que tienen que conocerse antes de intentar cambios como estos. El legislador, de acuerdo a Rousseau, tiene que prever los resultados de su legislación y no actuar a ciegas.
Para Rousseau el legislador debe ser un hombre excepcional y brillante, debe conocer a u población así como sus pasiones sin sumergirse en ellas. Sin embargo en México los legisladores se alejan de la población, no la conocen, tal vez saben sus necesidades pero no las comprenden porque no las han padecido; al parecer en este país un requisito para ser legislador es tener familia en el poder y ser ajenos a la realidad del país; y en cuanto a la cualidad de ser brillantes y excepcionales, les falta mucho porque al hacer una ley no los mueve otra cosa que no sean sus propios intereses, y cuando quieren atacar un problema es porque este ya es visible para todos y quieren ocultarlo aunque no lo hacen nada bien al no estudiar las circunstancias en las que se aplicaría cualquier ley.
Las leyes se pueden clasificar en cuatro grupos: a) leyes políticas o fundamentales, que son las encargadas de regular la relación del cuerpo entero para consigo; b) leyes civiles, se refiere a la independencia entre los miembros de la totalidad y a la independencia respecto a la ciudad; c) leyes penales, rigen la relación entre el hombre y la ley y la desobediencia y el castigo, es decir , es la encargada de sancionar la infracción de las leyes anteriores; d)Leyes de usos y costumbres, sustituye la fuerza de la costumbre a las de la autoridad y forma la verdadera institución del estado.
El autor considera al legislativo como la moral, es decir, la voluntad que determina el acto y este poder pertenece al pueblo; el ejecutivo es la potencia que ejecuta el acto, el agente que posea este poder deberá ejercer la fuerza de acuerdo con la dirección de la voluntad general. Por lo que el gobierno es el ejercicio del poder ejecutivo y el hombre o cuerpo encargado de este ejercicio es el príncipe o magistrado. El gobierno es el cuerpo intermediario entre súbditos y soberanos, so se encuentra sobre el pueblo pues este último es la razón de su existencia, debe ejecutar las leyes para mantener la libertad civil y la libertad política.
El gobierno, el buen gobierno, deberá ser más fuerte a medida que su población crezca, y deberá poseer pocos magistrados. Estos se componen de tres voluntades: 1) la voluntad del individuo, que tiende a un interés particular; 2) voluntad de corporación, común a todos los magistrados; 3)la voluntad del pueblo, la cual es soberana.
En el Contrato Social se mencionan cinco tipos de gobierno: la monarquía, la aristocracia, la democracia, la simple y la templada. La democracia se distingue porque el gobierno se deposita en las manos de todo o la mayoría del pueblo y es adecuada para os estados pequeños. Rousseau es breve respecto a este tipo de gobierno, pues menciona que un pueblo capaz de gobernarse no necesitaría de un gobierno por lo que es imposible su existencia. Pero en caso de que existiera un gobierno democrático, presentaría algunas dificultades como guerras civiles y agitaciones, presentaría cambios continuos que exigirían una mayor vigilancia y valor, ya que un gobierno de tal naturaleza es propio de los dioses y peligroso para los hombres.
En cuanto a la aristocracia, ésta se puede dividir en tres tipos: la primera es natural y propia de los pueblo sencillos; la segunda es la mejor y verdadera, la aristocracia electiva, en la cual es posible elegir a los miembros, trayendo como resultado la garantía de un buen gobierno; la tercera es la hereditaria y la peor de todas. La democracia es preferible para los estados medianos.
La monarquía o gobierno real, se encuentra en manos de un solo magistrado y es adecuada para estados grandes ya que el monarca sabrá utilizar sus leyes y a sus súbditos para aprovechar el territorio. En lo que respecta a la forma simple de gobierno, para Rousseau no existe, puesto que muchas veces es difícil establecer puntos de diferencia entre una y otra forma de gobierno. Y por último, para el gobierno templado establece la existencia de magistrados intermediarios que sirva como equilibrio para el legislativo y el ejecutivo.
Rousseau trata posteriormente sobre la institución del gobierno, la cual establece como ley y no como contrato. Esto debido a que por medio del contrato no es posible acordar el mando por parte de uno y la obediencia por parte del otro, el contrato es la prescripción de la igualdad y de lo que todos deben hacer como miembros de un cuerpo.
Al igual que John Locke, Rousseau coloca al ejecutivo por debajo del pueblo, como un funcionario que puede ser destituido en caso de no cumplir con lo que se encomendó, además de que el gobierno puede ser alterado cuando no es compatible con el bien público. Sin embargo puede existir alguien que usurpe la autoridad soberana, es decir, cuando un príncipe, según entendí, utiliza en su favor el testimonio de los que callan por temor y los que son castigados por hablar, aquél que no escucha a nadie más que a sí mismo. Para prevenir la usurpación son útiles las asambleas periódicas que no requieren de una convocatoria formal y se efectúa en dos proporciones:
1º Si es la voluntad del cuerpo soberano conservar la forma actual del gobierno
2º Si el pueblo desea dejar la administración del gobierno en los actuales encargados de ella.
La mejor defensa es, sin duda, que cualquier ley puede ser revocada, incluyendo el pacto social.
La voluntad general, la cual sintetiza la voluntad de todos, es indestructible. Los hombres al reunirse por medio de un pacto social constituyen un solo cuerpo y por tanto una sola voluntad, pero ésta enmudece frente a las leyes que comienzan a velar por intereses particulares. Por lo que, sin duda, en México la voluntad general ha quedado subordinada a otras voluntades. Rousseau menciona que el estado está próximo a su ruina “cuando el interés se reviste descaradamente en el manto sagrado del bien público” y en nuestro país esto se hace cada campaña electoral, en cada informe de gobierno, donde se habla de un esfuerzo por asegurar el bienestar del país cuando la realidad dice todo lo contrario, tal vez lo que no hace falta sea una observación del día a día y una menos atención a los tecnócratas y por último, la asimilación de nuestra autoridad suprema.
La forma en que se resuelven los asuntos generales es un buen indicador del estado de las costumbres y la salud del cuerpo político. Según Rousseau entre más unánimes sean las opiniones, más dominante es la voluntad general. En México, no me parece que se ejerza la voluntad general, pues en las elecciones son pocos los que votan y ni siquiera se piensa mucho para ello, por esto no creo que se logre una ligera cercanía a la decisión unánime. En cuanto a esto señala el autor que en las deliberaciones más importantes, las leyes, la unanimidad debe ser mayor; mientras que en los asuntos se debe reducir la diferencia en la proporción de opiniones.
Los nombramientos del príncipe y de los magistrados pueden llevarse a cabo por elección o por suerte, siendo ésta última la más democrática pues presenta una condición de igualdad para todos al ser una selección indiferente; podría suponerse que en México el voto se elige de esta manera, siempre tratando de elegir al menos malo. De acuerdo al autor el sufragio puede ser electivo para puestos que demandan talentos propios, sin embargo los ciudadanos mexicanos no toman la responsabilidad de buscar ciertas características en los candidatos, ya sean gobernadores, presidentes municipales o diputados; y la suerte para proveer aquéllos en que sólo se necesitan buen sentido, justicia e integridad, aunque difiero, porque esas características se han convertido en virtudes difíciles de encontrar, por lo que no se puede elegir al azar.
Por último Rousseau trata sobre las religiones y cuál, de acuerdo a sus características, es útil para el Estado. La primera religión que menciona es la del hombre, la cual es buena en sí misma pero no favorece al estado; la segunda es la religión del ciudadano , es buena porque reconcilia el culto divino con el amor a las leyes y hace de la patria el objeto de adoración, sin embargo, no favorece al estado porque se funda en el error y la mentira haciendo a los hombres crédulos y supersticiosos, además de que vuelve al pueblo sanguinario e intolerante, colocando al estado en guerra con otros.
A la religión del sacerdote la define como mala, ya que no permite distinguir al príncipe del sacerdote y es insociable. La cuarta religión es la civil, ésta y tiene artículos que se fijan por el soberano y, contrario a la anterior, genera sentimientos de sociabilidad, establece además la existencia de una Divinidad poderosa, inteligente, previsora y providente. Esta religión tolera a las demás mientras no vaya contra los deberes del ciudadano.
Contrato social al igual que Ensayo sobre el gobierno civil sirve para cuestionarnos sobre nuestra vida en sociedad, como parte de un cuerpo político, y si realmente está cumpliendo con su objetivo; obviamente los autores tratan algunos temas distintos, y con distintos puntos de vista. Rousseau explica las razones de lo que no funciona dentro del contrato social, al inicio lo dice de una forma simple, por ejemplo: la afirmación de que la democracia no existe porque un pueblo que fuera capaz de gobernarse bien no necesitaría de un gobierno, o que el derecho a la esclavitud no es posible por el hecho de que estos dos conceptos se contradicen: es a forma de enfocar los temas a lo largo del libro, nos enseña a ver lo que es útil y lo que no en nuestra vida como parte de un todo, qué es bueno y qué no, qué nos beneficia y qué nos perjudica, nos permite saber que como parte del cuerpo político tenemos el derecho de asegurar nuestro bienestar.
Bibliografía:
Rousseau, Jean Jacques. El contrato social.
Grupo: 23
25/10/10
El contrato social
(Control de lectura)
Jean Jacques Rousseau al tratar sobre el contrato social es prescriptivo, como él mismo menciona, respecto a las leyes, como debería regirse este cuerpo político para lograr su fin que es el bienestar de sus miembros; y es empírico respecto a los hombres, que los ve como realmente son, pues de nada sirve establecer leyes que son útiles sólo a hombres excepcionales.
Para Rousseau cada hombre nace libre y sin embargo vive entre cadenas, es decir, de un estado natural pasa a vivir bajo un gobierno, en el que se somete a todos aquéllos hombres con los que hizo el convenio, y no precisamente al gobernante. La vida entre cadenas tiene como propósito la seguridad de los individuos que integran el todo.
Es mediante el contrato social que una sociedad puede distinguirse de una multitud. En una sociedad las fuerzas de sus integrantes se suman para hacer valer la voluntad general, que es la elección de los más capaces del cuerpo político, además de que enajenan parte de su libertad y bienes para el beneficio del estado y de sí mismos, lo que ceden es en realidad poco en comparación con lo que se recibe que es la protección de sí mismos y de sus bienes.
Para Rousseau la primera sociedad que existió fue la familia, en ésta el padre puede equipararse con el jefe de un estado y a los hijos con el pueblo, sin embargo hay algunas diferencias: la primera es que los hijos sólo permanecen un tiempo bajo el mando de los padres y esto es mientras necesiten de ellos y alcancen la razón, en el caso del pueblo este permanece bajo el cuidado, porque así debería ser, de un gobernante sin importar la edad; la segunda es el amor, que está presente en el padre respecto a sus hijos pero no del jefe para con el pueblo.
En el capítulo tercero lo que más importante me parece es la aseveración de que la fuerza no sirve para legitimar nada porque de la potencia física no puede surgir ninguna moralidad y la fuerza no hace derecho. Con base en esto ¿podemos invalidar conquistas como la española sobre lo que ahora es México? ¿Dictaduras como la de Pinochet en Chile se sostuvieron en la fuerza?
El autor invalida también el derecho a la esclavitud, pues nadie puede aceptar ser esclavo al contraponerse estos dos conceptos. La convención es la base de autoridad legítima entre los hombres y no es compatible con la cesión de la libertad, además de que aquél que pierde su libertad pierde absolutamente todo.
Rousseau establece como criminal la declaración de guerra por parte de un estado a un individuo, es claro que no se puede comparar la fuerza de un individuo con la de un cuerpo entero y bien organizado; a pesar de que sí es posible equiparar la fuerza de un individuo con la de otro, para el autor esto tampoco es legítimo pues siempre que los hombres se enfrentan es de manera accidental y en condición de soldados, en el momento en que estos últimos dejan las armas vuelven a su condición de ciudadanos, recuperando también su derecho a la vida, de lo contrario pueden ser considerados como criminales.
Posteriormente Rousseau trata sobre el componente esencial del contrato, el pueblo, de éste dependen las leyes y la extensión del estado. Respecto a la extensión del Estado, este no puede ser demasiado grande ya que de lo contrario no podría ser gobernado, su administración presentaría dificultades, habría más gastos, las acciones del gobierno serían menos efectivas; se requerirían distintas leyes para las distintas provincias, y el tiempo rendiría poco para velar por el bien del pueblo y apenas para su defensa, se corre el riesgo, pues, de que el estado sea aplastado por su propio peso. Pero de ser demasiado pequeño no podría sostenerse y carecería de una base tanto sólida como segura. Por lo que debe encontrarse una proporción que se a ventajosa para el estado tomando en cuenta la extensión territorial y el número de habitantes.
Las leyes dependen del pueblo porque siempre debe examinarse si será capaz de soportar a las primeras, puesto que si un pueblo no está hecho para obedecer ciertas leyes de nada servirá su establecimiento. Rousseau menciona que las leyes buenas deben aplicarse a aquéllos pueblos que son buenos, y para una población en la cual ciertos males, como la ambición, han avanzado debe haber leyes, por así decirlo, malas. Esto es con tal de sostener al estado porque si las leyes van contra la naturaleza de la población todo se derrumba con mayor rapidez.
El legislador será el encargado de establecer instituciones basando su juicio en lo que prevé y no en lo que ve; debe reconocer si el pueblo es capaz de soportar una legislación, y la población que sea capaz de ello deberá: tener característica de un estado joven, es decir, que no se haya encontrado bajo el yugo de la ley; carecer del arraigo a costumbres y preocupaciones; estar falto del temor a una invasión; tener el poder de resistir a cada uno de sus vecinos; tener miembros que se conozcan entre sí; no estar obligado a la obediencia a fuerzas superiores; no requerir de otros pueblos ni éstos de él; bastarse a sí mismo sin ser ni rico, ni pobre; reunir, por último, la consistencia de un pueblo antiguo con la docilidad de un pueblo joven.
El fin de la legislación es la libertad y la igualdad; la primera, dependencia individual como fuerza sustraída al cuerpo del estado, no puede subsistir sin la segunda, que es el poder al abrigo de toda violencia, ejercido en virtud de las leyes. La igualdad es necesaria para la libertad ya que cuida que nadie sea tan opulento como para comprar a otro, ni tan pobre como para aceptar venderse. La legislación será de acuerdo a las relaciones locales del estado y al carácter de los habitantes, lo que quiere decir que hay tantos sistemas de legislación como pueblos distintos en el espacio y a través del tiempo.
He aquí muchas de las causas de la ineficacia de las leyes en nuestro país, puesto que se modifican en vista de intereses ajenos a los de la población y que muchas veces imitan la legislación de otros países sin analizar cuales requiere el país o si los ciudadanos las respetarán. Un buen ejemplo es la legalización de las drogas, que tiene como argumentos favorables la eficacia de ésta en Holanda. Pero en México los ciudadanos son distintos, su educación, nuestro sistema de salud, la seguridad son sólo algunos de los puntos que tienen que conocerse antes de intentar cambios como estos. El legislador, de acuerdo a Rousseau, tiene que prever los resultados de su legislación y no actuar a ciegas.
Para Rousseau el legislador debe ser un hombre excepcional y brillante, debe conocer a u población así como sus pasiones sin sumergirse en ellas. Sin embargo en México los legisladores se alejan de la población, no la conocen, tal vez saben sus necesidades pero no las comprenden porque no las han padecido; al parecer en este país un requisito para ser legislador es tener familia en el poder y ser ajenos a la realidad del país; y en cuanto a la cualidad de ser brillantes y excepcionales, les falta mucho porque al hacer una ley no los mueve otra cosa que no sean sus propios intereses, y cuando quieren atacar un problema es porque este ya es visible para todos y quieren ocultarlo aunque no lo hacen nada bien al no estudiar las circunstancias en las que se aplicaría cualquier ley.
Las leyes se pueden clasificar en cuatro grupos: a) leyes políticas o fundamentales, que son las encargadas de regular la relación del cuerpo entero para consigo; b) leyes civiles, se refiere a la independencia entre los miembros de la totalidad y a la independencia respecto a la ciudad; c) leyes penales, rigen la relación entre el hombre y la ley y la desobediencia y el castigo, es decir , es la encargada de sancionar la infracción de las leyes anteriores; d)Leyes de usos y costumbres, sustituye la fuerza de la costumbre a las de la autoridad y forma la verdadera institución del estado.
El autor considera al legislativo como la moral, es decir, la voluntad que determina el acto y este poder pertenece al pueblo; el ejecutivo es la potencia que ejecuta el acto, el agente que posea este poder deberá ejercer la fuerza de acuerdo con la dirección de la voluntad general. Por lo que el gobierno es el ejercicio del poder ejecutivo y el hombre o cuerpo encargado de este ejercicio es el príncipe o magistrado. El gobierno es el cuerpo intermediario entre súbditos y soberanos, so se encuentra sobre el pueblo pues este último es la razón de su existencia, debe ejecutar las leyes para mantener la libertad civil y la libertad política.
El gobierno, el buen gobierno, deberá ser más fuerte a medida que su población crezca, y deberá poseer pocos magistrados. Estos se componen de tres voluntades: 1) la voluntad del individuo, que tiende a un interés particular; 2) voluntad de corporación, común a todos los magistrados; 3)la voluntad del pueblo, la cual es soberana.
En el Contrato Social se mencionan cinco tipos de gobierno: la monarquía, la aristocracia, la democracia, la simple y la templada. La democracia se distingue porque el gobierno se deposita en las manos de todo o la mayoría del pueblo y es adecuada para os estados pequeños. Rousseau es breve respecto a este tipo de gobierno, pues menciona que un pueblo capaz de gobernarse no necesitaría de un gobierno por lo que es imposible su existencia. Pero en caso de que existiera un gobierno democrático, presentaría algunas dificultades como guerras civiles y agitaciones, presentaría cambios continuos que exigirían una mayor vigilancia y valor, ya que un gobierno de tal naturaleza es propio de los dioses y peligroso para los hombres.
En cuanto a la aristocracia, ésta se puede dividir en tres tipos: la primera es natural y propia de los pueblo sencillos; la segunda es la mejor y verdadera, la aristocracia electiva, en la cual es posible elegir a los miembros, trayendo como resultado la garantía de un buen gobierno; la tercera es la hereditaria y la peor de todas. La democracia es preferible para los estados medianos.
La monarquía o gobierno real, se encuentra en manos de un solo magistrado y es adecuada para estados grandes ya que el monarca sabrá utilizar sus leyes y a sus súbditos para aprovechar el territorio. En lo que respecta a la forma simple de gobierno, para Rousseau no existe, puesto que muchas veces es difícil establecer puntos de diferencia entre una y otra forma de gobierno. Y por último, para el gobierno templado establece la existencia de magistrados intermediarios que sirva como equilibrio para el legislativo y el ejecutivo.
Rousseau trata posteriormente sobre la institución del gobierno, la cual establece como ley y no como contrato. Esto debido a que por medio del contrato no es posible acordar el mando por parte de uno y la obediencia por parte del otro, el contrato es la prescripción de la igualdad y de lo que todos deben hacer como miembros de un cuerpo.
Al igual que John Locke, Rousseau coloca al ejecutivo por debajo del pueblo, como un funcionario que puede ser destituido en caso de no cumplir con lo que se encomendó, además de que el gobierno puede ser alterado cuando no es compatible con el bien público. Sin embargo puede existir alguien que usurpe la autoridad soberana, es decir, cuando un príncipe, según entendí, utiliza en su favor el testimonio de los que callan por temor y los que son castigados por hablar, aquél que no escucha a nadie más que a sí mismo. Para prevenir la usurpación son útiles las asambleas periódicas que no requieren de una convocatoria formal y se efectúa en dos proporciones:
1º Si es la voluntad del cuerpo soberano conservar la forma actual del gobierno
2º Si el pueblo desea dejar la administración del gobierno en los actuales encargados de ella.
La mejor defensa es, sin duda, que cualquier ley puede ser revocada, incluyendo el pacto social.
La voluntad general, la cual sintetiza la voluntad de todos, es indestructible. Los hombres al reunirse por medio de un pacto social constituyen un solo cuerpo y por tanto una sola voluntad, pero ésta enmudece frente a las leyes que comienzan a velar por intereses particulares. Por lo que, sin duda, en México la voluntad general ha quedado subordinada a otras voluntades. Rousseau menciona que el estado está próximo a su ruina “cuando el interés se reviste descaradamente en el manto sagrado del bien público” y en nuestro país esto se hace cada campaña electoral, en cada informe de gobierno, donde se habla de un esfuerzo por asegurar el bienestar del país cuando la realidad dice todo lo contrario, tal vez lo que no hace falta sea una observación del día a día y una menos atención a los tecnócratas y por último, la asimilación de nuestra autoridad suprema.
La forma en que se resuelven los asuntos generales es un buen indicador del estado de las costumbres y la salud del cuerpo político. Según Rousseau entre más unánimes sean las opiniones, más dominante es la voluntad general. En México, no me parece que se ejerza la voluntad general, pues en las elecciones son pocos los que votan y ni siquiera se piensa mucho para ello, por esto no creo que se logre una ligera cercanía a la decisión unánime. En cuanto a esto señala el autor que en las deliberaciones más importantes, las leyes, la unanimidad debe ser mayor; mientras que en los asuntos se debe reducir la diferencia en la proporción de opiniones.
Los nombramientos del príncipe y de los magistrados pueden llevarse a cabo por elección o por suerte, siendo ésta última la más democrática pues presenta una condición de igualdad para todos al ser una selección indiferente; podría suponerse que en México el voto se elige de esta manera, siempre tratando de elegir al menos malo. De acuerdo al autor el sufragio puede ser electivo para puestos que demandan talentos propios, sin embargo los ciudadanos mexicanos no toman la responsabilidad de buscar ciertas características en los candidatos, ya sean gobernadores, presidentes municipales o diputados; y la suerte para proveer aquéllos en que sólo se necesitan buen sentido, justicia e integridad, aunque difiero, porque esas características se han convertido en virtudes difíciles de encontrar, por lo que no se puede elegir al azar.
Por último Rousseau trata sobre las religiones y cuál, de acuerdo a sus características, es útil para el Estado. La primera religión que menciona es la del hombre, la cual es buena en sí misma pero no favorece al estado; la segunda es la religión del ciudadano , es buena porque reconcilia el culto divino con el amor a las leyes y hace de la patria el objeto de adoración, sin embargo, no favorece al estado porque se funda en el error y la mentira haciendo a los hombres crédulos y supersticiosos, además de que vuelve al pueblo sanguinario e intolerante, colocando al estado en guerra con otros.
A la religión del sacerdote la define como mala, ya que no permite distinguir al príncipe del sacerdote y es insociable. La cuarta religión es la civil, ésta y tiene artículos que se fijan por el soberano y, contrario a la anterior, genera sentimientos de sociabilidad, establece además la existencia de una Divinidad poderosa, inteligente, previsora y providente. Esta religión tolera a las demás mientras no vaya contra los deberes del ciudadano.
Contrato social al igual que Ensayo sobre el gobierno civil sirve para cuestionarnos sobre nuestra vida en sociedad, como parte de un cuerpo político, y si realmente está cumpliendo con su objetivo; obviamente los autores tratan algunos temas distintos, y con distintos puntos de vista. Rousseau explica las razones de lo que no funciona dentro del contrato social, al inicio lo dice de una forma simple, por ejemplo: la afirmación de que la democracia no existe porque un pueblo que fuera capaz de gobernarse bien no necesitaría de un gobierno, o que el derecho a la esclavitud no es posible por el hecho de que estos dos conceptos se contradicen: es a forma de enfocar los temas a lo largo del libro, nos enseña a ver lo que es útil y lo que no en nuestra vida como parte de un todo, qué es bueno y qué no, qué nos beneficia y qué nos perjudica, nos permite saber que como parte del cuerpo político tenemos el derecho de asegurar nuestro bienestar.
Bibliografía:
Rousseau, Jean Jacques. El contrato social.
jueves, 11 de noviembre de 2010
El espacio del estudiante
Reporte de lectura: El contrato social
Rojo Suárez Lucia
Rousseau destaca entre otros autores por la recopilación y apropiación de las diferentes ideas que manejan sus equivalentes de las diferentes épocas. Toma, sobre todo, varios conceptos y planteamientos de Locke. Sin embargo, Rousseau se acerca mucho en su metodología (incluso en redacción) a Aristóteles. Tiene un monólogo interno del que infiere sus concepciones, incluso responde preguntas inexistentes que pudieran asaltar al lector, redondeando así su texto. Cabe destacar que hace un uso inmejorable de la ironía y el humor, lo que agiliza el discurso y hasta, con un poco de suerte, pone a reflexionar al lector.
Es importante recalcar, también, que es muy realista en sus aspiraciones. Concibe al hombre como un ser falible y vulnerable, pero defiende que esta condición no debilita al ser humano, muy por el contrario: el hombre al unirse con los demás se convierte en un ser más fuerte, pero siempre en dependencia de la sociedad que lo protege. A pesar de que Maquiavelo resulta, de igual forma, muy práctico, nunca mira al pueblo como soberano, sino como un ente al que se debe comprender y dominar.
Al desnudar las inconsistencias del hombre, y observarlo con sus debilidades, Rousseau opta por mover la base de la sociedad hacia las leyes, las cuales no obedecen objetivos privados ni se alteran ante banalidades.
Su perspectiva utilitarista resulta de lo más acertada. Todo ser humano actúa en beneficio propio, y eso no tiene por que ser una desventaja si se le toma como un hecho natural y se le engloba en una sociedad que resulta para todos benéfica. Y ahí es donde su contrato social parece dar en el clavo, porque su concepción persigue ese mismo fin, y propone un estado en donde esa característica de la naturaleza humana, no sólo es aceptada, sino forma el pilar central de toda la convención social. Por eso mismo, tanto el Estado, como el gobierno y las leyes se dan en un acuerdo comunitario.
Así como Aristóteles, también llega a la conclusión de que el tipo de gobierno no debe imponerse, sino que dependiendo de los ciudadanos, la riqueza y el territorio, cada estado debe elegir lo que mejor le convenga. Este factor de la riqueza es sumamente importante en cuanto a la forma de gobierno, y es algo que Rousseau toma en cuenta desde que comienza a abordar el tema.
Con incidencias de Locke, dota al pueblo de absoluta soberanía, sin embargo, le da un seguimiento mucho más amplio a esta autoridad que ejerce la voluntad general, de lo que lo hace el autor anterior. Le da al pueblo en las manos, la autoridad suprema, y asume que la voz de una generalidad nunca se equivoca si está bien informada. Esto es totalmente aplicable a la realidad actual, en la “era de la comunicación” son los medios los que determinan la opinión pública, y como esta opinión se ha corrompido, la voluntad general es engañada continuamente.
Otro punto que vale la pena destacar, son las características del legislador. El cual nunca manda sobre las leyes y los hombres, pues de hacerlo así sería demasiado poder en una sola persona y las normas dejarían de cumplir su misión. Se verían afectadas por miras particulares, así como por límites manipulables. De igual forma coincide con la mayoría de los autores, en la importancia de que el legislador sea una persona destacada, que conozca a su pueblo y sus necesidades, para poder de ahí extraer las leyes que estén faltando.
La idea de los diputados es igualmente de las más rescatables. La mayoría de los autores asume que los ciudadanos pretenden un interés interminable en su Estado, así como una vida política activa, no obstante la realidad es otra, y pocas personas son las interesadas en la forma como se gobierne o las decisiones que se tomen. Inclusive, muchos ciudadanos ni siquiera tienen tiempo para ocuparse de dichos asuntos si es que hay una forma de gobierno de participación directa. Por lo que los diputados y la representación, son nociones de gran utilidad y perfectamente aplicables en la actualidad.
Rousseau, es uno de los pocos autores que toca la polémica que envuelve a la religión, sin embargo, lo hace de una forma tan utilitaria, que la polémica se disuelve y da lugar, casi inequívocamente, al hecho de concederle toda la razón.
Bibliografía
http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Rousseau/RousseauContratoIndice.htm
Consultado en octubre del 2010.
Rojo Suárez Lucia
Rousseau destaca entre otros autores por la recopilación y apropiación de las diferentes ideas que manejan sus equivalentes de las diferentes épocas. Toma, sobre todo, varios conceptos y planteamientos de Locke. Sin embargo, Rousseau se acerca mucho en su metodología (incluso en redacción) a Aristóteles. Tiene un monólogo interno del que infiere sus concepciones, incluso responde preguntas inexistentes que pudieran asaltar al lector, redondeando así su texto. Cabe destacar que hace un uso inmejorable de la ironía y el humor, lo que agiliza el discurso y hasta, con un poco de suerte, pone a reflexionar al lector.
Es importante recalcar, también, que es muy realista en sus aspiraciones. Concibe al hombre como un ser falible y vulnerable, pero defiende que esta condición no debilita al ser humano, muy por el contrario: el hombre al unirse con los demás se convierte en un ser más fuerte, pero siempre en dependencia de la sociedad que lo protege. A pesar de que Maquiavelo resulta, de igual forma, muy práctico, nunca mira al pueblo como soberano, sino como un ente al que se debe comprender y dominar.
Al desnudar las inconsistencias del hombre, y observarlo con sus debilidades, Rousseau opta por mover la base de la sociedad hacia las leyes, las cuales no obedecen objetivos privados ni se alteran ante banalidades.
Su perspectiva utilitarista resulta de lo más acertada. Todo ser humano actúa en beneficio propio, y eso no tiene por que ser una desventaja si se le toma como un hecho natural y se le engloba en una sociedad que resulta para todos benéfica. Y ahí es donde su contrato social parece dar en el clavo, porque su concepción persigue ese mismo fin, y propone un estado en donde esa característica de la naturaleza humana, no sólo es aceptada, sino forma el pilar central de toda la convención social. Por eso mismo, tanto el Estado, como el gobierno y las leyes se dan en un acuerdo comunitario.
Así como Aristóteles, también llega a la conclusión de que el tipo de gobierno no debe imponerse, sino que dependiendo de los ciudadanos, la riqueza y el territorio, cada estado debe elegir lo que mejor le convenga. Este factor de la riqueza es sumamente importante en cuanto a la forma de gobierno, y es algo que Rousseau toma en cuenta desde que comienza a abordar el tema.
Con incidencias de Locke, dota al pueblo de absoluta soberanía, sin embargo, le da un seguimiento mucho más amplio a esta autoridad que ejerce la voluntad general, de lo que lo hace el autor anterior. Le da al pueblo en las manos, la autoridad suprema, y asume que la voz de una generalidad nunca se equivoca si está bien informada. Esto es totalmente aplicable a la realidad actual, en la “era de la comunicación” son los medios los que determinan la opinión pública, y como esta opinión se ha corrompido, la voluntad general es engañada continuamente.
Otro punto que vale la pena destacar, son las características del legislador. El cual nunca manda sobre las leyes y los hombres, pues de hacerlo así sería demasiado poder en una sola persona y las normas dejarían de cumplir su misión. Se verían afectadas por miras particulares, así como por límites manipulables. De igual forma coincide con la mayoría de los autores, en la importancia de que el legislador sea una persona destacada, que conozca a su pueblo y sus necesidades, para poder de ahí extraer las leyes que estén faltando.
La idea de los diputados es igualmente de las más rescatables. La mayoría de los autores asume que los ciudadanos pretenden un interés interminable en su Estado, así como una vida política activa, no obstante la realidad es otra, y pocas personas son las interesadas en la forma como se gobierne o las decisiones que se tomen. Inclusive, muchos ciudadanos ni siquiera tienen tiempo para ocuparse de dichos asuntos si es que hay una forma de gobierno de participación directa. Por lo que los diputados y la representación, son nociones de gran utilidad y perfectamente aplicables en la actualidad.
Rousseau, es uno de los pocos autores que toca la polémica que envuelve a la religión, sin embargo, lo hace de una forma tan utilitaria, que la polémica se disuelve y da lugar, casi inequívocamente, al hecho de concederle toda la razón.
Bibliografía
http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Rousseau/RousseauContratoIndice.htm
Consultado en octubre del 2010.
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Ya se que es un proceso laborioso, pero creánme, vale la pena.
Saludos
Margarita
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Saludos
Margarita
martes, 9 de noviembre de 2010
Reflexiones y conclusiones de los estudiantes.
El contrato social
Jean Jacques Rousseau
En este libro, Rousseau busca plantear una forma de administración legítima, justa y útil, siendo su máximo objetivo, conservar a los hombres como son y las leyes como deberían ser.
En la primer parte de esta obra, Rousseau hace referencia a la familia, la cual es la primera sociedad, la más antigua de todas… en cuanto a ésta se mencionan varios aspectos para referir los motivos de unión entre los miembros, los cuales son: la necesidad, la convención, la voluntad y utilidad. Se hace una referencia del núcleo familiar, algo como lo siguiente:
Para hacer mención de la fuerza, dice que la fuerza no es más que un poder físico, el ciudadano que la posea no tiene ningún poder ni derecho sobre los demás. Esta situación lleva a analizar la esclavitud, la cuál no sería en ninguna circunstancia. En ciertas ocasiones la libertad se enajena, esto se da cuando se vende o brinda voluntariamente la libertad de una persona con el fin de la subsistencia propio, es una decisión personal.
El objetivo de una guerra, es la destrucción del Estado, no pude haber dicha guerra de hombre a hombre, sino que es de Estado a Estado… tampoco es posible que haya una guerra de hombre a Estado, porque no son de la misma naturaleza… sería algo ilegítimo.
Para hacer referencia del contrato social, se mencionan dos puntos, lo que el hombre pierde y lo que gana…lo que decide abandonar es su libertad natural y gana una libertad civil y el derecho de propiedad de lo que posea, esto del contrato social es como un tipo de asociación que protege al hombre y sus bienes… en relación con los bienes y posesiones, lo planteado por Rousseau tiene similitud con lo anteriormente estudiado con Jhon Locke… pues se establece en ambos escritos que para que un hombre pueda tener derecho sobre sus tierras, son necesarios tres puntos:
Que ni haya ningún ciudadano habitando ese espacio.
Sólo puede ocupar la porción de tierra que le sea necesaria para subsistir.
Se debe tomar posesión por medio del trabajo, puesto que es el único signo de propiedad, por lo tanto a falta de papeles que lo abalen, se tiene el trabajo y de ese modo nadie lo puede ocupar, y debe ser respetado por los demás.
El poder soberano, siempre tiene por objetivo el bien común de su ciudadanía, por ello, dicho poder no tiene la necesidad de prometer u ofrecer garantías a sus súbditos… pues es imposible que quiera perjudicarlos.
La soberanía es:
Inalienable: es representada por uno solo.
Indivisible: no se puede dividir ni enajenar el poder.
Es de esta parte de donde salen el poder ejecutivo y el legislativo, de los cuales haré referencia más adelante.
La voluntad general es la que siempre tiene por objeto el interés común, nunca comete errores; y tiene siete características:
Inalienable
Indivisible
Indestructible
Recta
Con límites
Vida y muerte
Se basa en leyes
Tomando en cuenta que la voluntad general nunca se equivoca, se deben tomar muy en cuenta los aspectos antes mencionados en cuanto a la relación entre gobierno y hombre, pues para el primero es de vital importancia que se sea equitativo en cuanto a lo que exige a uno y otro ciudadano.
En cuanto a las leyes, es necesario que existan para delimitar lo que es derecho y lo que es deber, la ley puede determinar los privilegios y castigos para los ciudadanos, puede determinarlos, pero no aplicarlos deliberadamente a un ciudadano en particular. Hay cuatro tipos de leyes:
Consuetudinarias: se basan en los usos y costumbres de los ciudadanos, atacan el corazón y la conciencia.
Civiles: son leyes internas en la sociedad, hacia todos los individuos.
Penales: ejercen castigos.
Políticas: son a la totalidad de la ciudadanía buscando mantener el orden público.
De los dos poderes:
Legislativo: este poder, debe saber que su felicidad es independiente a la del pueblo, no debe caer en pasiones y debe promulgar el tipo de leyes que al pueblo convenga y requiera. Sin el poder legislativo, nada funciona en la sociedad.
Ejecutivo: el gobierno es una administración suprema, la cual se encarga del ejercicio del poder ejecutivo, a través del cual se administra al cuerpo de la sociedad, pero entre más grande que sea, más se disminuye la libertad, y beneficios para los gobernados.
La asociación que se encarga de regular las actividades de los dos poderes es el tribunado, éste, debe siempre mantener u equilibrio entre éstos.
Los diputados, son los representantes de la sociedad para con el gobierno, el pueblo deposita en ellos la confianza y libertad necesaria para que actúe como mediador.
El gobierno, según Rousseau, es un cuerpo intermedio establecido entre los súbditos y el soberano, para su mutua correspondencia, encargado del ejercicio de las leyes y de la conservación de la libertad tanto civil como política.
Es interesante la reflexión que hace Rousseau de que el Estado existe por sí sólo, pero que el gobierno no existe sin el soberano, es una relación de dependencia clara y no podría darse un caso contrario o una situación en la que se viera el uno sin el otro. Se menciona que el gobierno de un solo hombre es el más funcional de todos.
Cuando un gobierno comienza a perder sus objetivos, comienza a degenerarse, de tal forma que…Todo gobierno tiende a degenerarse cuando este se maneja de muchos a pocos, como de la democracia , del gobierno del pueblo a la aristocracia al gobierno de pocos y de este a su vez a la realeza que es un gobierno de uno, además cada uno de estos tiene una forma de degeneración así, cuando un gobierno se disuelve este se vuelve una anarquía, la democracia tiende a volverse en oclocracia; la aristocracia en oligarquía y la monarquía en tiranía.
Es de necesidad que el hombre, afín de que exista un Estado de derecho, de elección universal que le va a dar la necesaria autoridad para existir. En cuanto a las elecciones, se hace referencia en el texto a Montesquieu, pues él dice que una verdadera democracia, debería darse por suerte, pues de ese modo todos los ciudadanos tendrían las mismas oportunidades de servir a su patria.
Otro tópico del que se habla es de la censura y religión… en cuanto a la censura, se menciona que mantiene las costumbres, y la rectitud. Y de la religión se dice lo siguiente, describiendo muy acertadamente los tipos de religión:
• La religión extravagante, que da a los hombres dos legislaciones, dos jefes, dos patrias, y que los somete a deberes contradictorios, resulta de esto una especie de derecho mixto e insociable, que no tiene nombre.
• La religión del hombre, esta no tiene templos, altares ni ritos, su culto es interior del Dios supremo, a los deberes eternos de la moral.
• La religión del ciudadano, es asentada en determinado país, da a éste sus dioses, sus tutelares, tiene dogmas y sus cultos prescritos por leyes, los que lo hacen fuera son infieles.
8 de octubre de 2010, de:
http://laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Rousseau/RousseauContrato01.htm#L1C1
sseau
Jean Jacques Rousseau
En este libro, Rousseau busca plantear una forma de administración legítima, justa y útil, siendo su máximo objetivo, conservar a los hombres como son y las leyes como deberían ser.
En la primer parte de esta obra, Rousseau hace referencia a la familia, la cual es la primera sociedad, la más antigua de todas… en cuanto a ésta se mencionan varios aspectos para referir los motivos de unión entre los miembros, los cuales son: la necesidad, la convención, la voluntad y utilidad. Se hace una referencia del núcleo familiar, algo como lo siguiente:
Para hacer mención de la fuerza, dice que la fuerza no es más que un poder físico, el ciudadano que la posea no tiene ningún poder ni derecho sobre los demás. Esta situación lleva a analizar la esclavitud, la cuál no sería en ninguna circunstancia. En ciertas ocasiones la libertad se enajena, esto se da cuando se vende o brinda voluntariamente la libertad de una persona con el fin de la subsistencia propio, es una decisión personal.
El objetivo de una guerra, es la destrucción del Estado, no pude haber dicha guerra de hombre a hombre, sino que es de Estado a Estado… tampoco es posible que haya una guerra de hombre a Estado, porque no son de la misma naturaleza… sería algo ilegítimo.
Para hacer referencia del contrato social, se mencionan dos puntos, lo que el hombre pierde y lo que gana…lo que decide abandonar es su libertad natural y gana una libertad civil y el derecho de propiedad de lo que posea, esto del contrato social es como un tipo de asociación que protege al hombre y sus bienes… en relación con los bienes y posesiones, lo planteado por Rousseau tiene similitud con lo anteriormente estudiado con Jhon Locke… pues se establece en ambos escritos que para que un hombre pueda tener derecho sobre sus tierras, son necesarios tres puntos:
Que ni haya ningún ciudadano habitando ese espacio.
Sólo puede ocupar la porción de tierra que le sea necesaria para subsistir.
Se debe tomar posesión por medio del trabajo, puesto que es el único signo de propiedad, por lo tanto a falta de papeles que lo abalen, se tiene el trabajo y de ese modo nadie lo puede ocupar, y debe ser respetado por los demás.
El poder soberano, siempre tiene por objetivo el bien común de su ciudadanía, por ello, dicho poder no tiene la necesidad de prometer u ofrecer garantías a sus súbditos… pues es imposible que quiera perjudicarlos.
La soberanía es:
Inalienable: es representada por uno solo.
Indivisible: no se puede dividir ni enajenar el poder.
Es de esta parte de donde salen el poder ejecutivo y el legislativo, de los cuales haré referencia más adelante.
La voluntad general es la que siempre tiene por objeto el interés común, nunca comete errores; y tiene siete características:
Inalienable
Indivisible
Indestructible
Recta
Con límites
Vida y muerte
Se basa en leyes
Tomando en cuenta que la voluntad general nunca se equivoca, se deben tomar muy en cuenta los aspectos antes mencionados en cuanto a la relación entre gobierno y hombre, pues para el primero es de vital importancia que se sea equitativo en cuanto a lo que exige a uno y otro ciudadano.
En cuanto a las leyes, es necesario que existan para delimitar lo que es derecho y lo que es deber, la ley puede determinar los privilegios y castigos para los ciudadanos, puede determinarlos, pero no aplicarlos deliberadamente a un ciudadano en particular. Hay cuatro tipos de leyes:
Consuetudinarias: se basan en los usos y costumbres de los ciudadanos, atacan el corazón y la conciencia.
Civiles: son leyes internas en la sociedad, hacia todos los individuos.
Penales: ejercen castigos.
Políticas: son a la totalidad de la ciudadanía buscando mantener el orden público.
De los dos poderes:
Legislativo: este poder, debe saber que su felicidad es independiente a la del pueblo, no debe caer en pasiones y debe promulgar el tipo de leyes que al pueblo convenga y requiera. Sin el poder legislativo, nada funciona en la sociedad.
Ejecutivo: el gobierno es una administración suprema, la cual se encarga del ejercicio del poder ejecutivo, a través del cual se administra al cuerpo de la sociedad, pero entre más grande que sea, más se disminuye la libertad, y beneficios para los gobernados.
La asociación que se encarga de regular las actividades de los dos poderes es el tribunado, éste, debe siempre mantener u equilibrio entre éstos.
Los diputados, son los representantes de la sociedad para con el gobierno, el pueblo deposita en ellos la confianza y libertad necesaria para que actúe como mediador.
El gobierno, según Rousseau, es un cuerpo intermedio establecido entre los súbditos y el soberano, para su mutua correspondencia, encargado del ejercicio de las leyes y de la conservación de la libertad tanto civil como política.
Es interesante la reflexión que hace Rousseau de que el Estado existe por sí sólo, pero que el gobierno no existe sin el soberano, es una relación de dependencia clara y no podría darse un caso contrario o una situación en la que se viera el uno sin el otro. Se menciona que el gobierno de un solo hombre es el más funcional de todos.
Cuando un gobierno comienza a perder sus objetivos, comienza a degenerarse, de tal forma que…Todo gobierno tiende a degenerarse cuando este se maneja de muchos a pocos, como de la democracia , del gobierno del pueblo a la aristocracia al gobierno de pocos y de este a su vez a la realeza que es un gobierno de uno, además cada uno de estos tiene una forma de degeneración así, cuando un gobierno se disuelve este se vuelve una anarquía, la democracia tiende a volverse en oclocracia; la aristocracia en oligarquía y la monarquía en tiranía.
Es de necesidad que el hombre, afín de que exista un Estado de derecho, de elección universal que le va a dar la necesaria autoridad para existir. En cuanto a las elecciones, se hace referencia en el texto a Montesquieu, pues él dice que una verdadera democracia, debería darse por suerte, pues de ese modo todos los ciudadanos tendrían las mismas oportunidades de servir a su patria.
Otro tópico del que se habla es de la censura y religión… en cuanto a la censura, se menciona que mantiene las costumbres, y la rectitud. Y de la religión se dice lo siguiente, describiendo muy acertadamente los tipos de religión:
• La religión extravagante, que da a los hombres dos legislaciones, dos jefes, dos patrias, y que los somete a deberes contradictorios, resulta de esto una especie de derecho mixto e insociable, que no tiene nombre.
• La religión del hombre, esta no tiene templos, altares ni ritos, su culto es interior del Dios supremo, a los deberes eternos de la moral.
• La religión del ciudadano, es asentada en determinado país, da a éste sus dioses, sus tutelares, tiene dogmas y sus cultos prescritos por leyes, los que lo hacen fuera son infieles.
8 de octubre de 2010, de:
http://laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Rousseau/RousseauContrato01.htm#L1C1
sseau
lunes, 18 de octubre de 2010
GOOGLE GROUPS.. aca les dejo la dirección del grupo de google para las actividades en línea
* Título del grupo: Estado sistema y poder politico
* Página principal del grupo: http://groups.google.com.mx/group/estado-sistema-y-poder-politico
* Dirección de correo electrónico del grupo: estado-sistema-y-poder-politico@googlegroups.com
* Página principal del grupo: http://groups.google.com.mx/group/estado-sistema-y-poder-politico
* Dirección de correo electrónico del grupo: estado-sistema-y-poder-politico@googlegroups.com
"El espiritu de las leyes" Montesquieu
LO QUE SE TIENE QUE LEER DE ESTE GRANDIOSO LIBRO ES HASTA EL LIBRO XIII, en la edición de Porrúa es hasta la 209... a leer
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